La vida cotidiana está llena de momentos, lugares y proyectos que queremos poner en las manos de Dios. La Iglesia nos acompaña también en esas pequeñas y grandes ocasiones, elevando una oración de bendición para pedir al Señor que nos proteja, nos acompañe y nos ayude a vivir todo lo que hacemos según su voluntad.
Podemos pedir la bendición de una casa, un comercio, un lugar de trabajo, un vehículo o una nueva iniciativa. También podemos pedir la bendición de una familia, de una persona o de algún objeto destinado a la oración.
En todos estos casos, la bendición es una manera sencilla y hermosa de reconocer que Dios está presente en nuestra vida cotidiana y que queremos contar con Él.
¿Qué podemos bendecir?
Podés solicitar, entre otras, la bendición de:
- Casas y hogares, especialmente al mudarte a una nueva vivienda.
- Comercios y lugares de trabajo, para poner la actividad bajo la protección de Dios.
- Vehículos y otros medios de transporte.
- Familias y personas, en momentos especiales de la vida.
- Imágenes, cruces y objetos religiosos.
- Nuevos emprendimientos, proyectos o espacios.
- Otras realidades que quieras presentar al Señor en la oración de la Iglesia.
La bendición no es un rito mágico ni una garantía de que no tendremos dificultades. Es una oración de fe mediante la cual pedimos a Dios su gracia y protección y ponemos nuestra vida, nuestros proyectos y nuestras acciones en sus manos.
¿Cómo solicitar una bendición?
Para solicitar la bendición de una persona, familia, casa, comercio o lugar de trabajo, podés comunicarte con la Secretaría Parroquial:
WhatsApp: 2254 531497
Cuando se trate de una casa, comercio o lugar de trabajo, desde la parroquia coordinaremos con el sacerdote el día y horario de la visita.
Si tenés alguna situación particular o no sabés exactamente qué bendición corresponde, no dejes de consultarnos. Desde la parroquia podremos orientarte y acompañarte.