Dios sigue llamando
A lo largo de la historia, Jesús ha llamado a hombres a entregar su vida al servicio de la Iglesia y del Pueblo de Dios. Por el sacramento del Orden Sagrado, algunos bautizados son configurados de un modo particular con Cristo y reciben la misión de anunciar el Evangelio, celebrar los sacramentos y servir a la comunidad cristiana.
El sacerdocio no es simplemente una profesión ni una función dentro de la Iglesia. Es una llamada de Dios a entregar la propia vida al servicio de los demás.
Por eso, si alguna vez te preguntaste si Dios puede estar llamándote a este camino, no tengas miedo de hacerte esa pregunta y comenzar a discernirla.
¿Sentís inquietudes vocacionales?
Si tenés inquietudes sobre la vocación sacerdotal o el Orden Sagrado, te invitamos a conversar con un sacerdote y comenzar un camino de acompañamiento y discernimiento vocacional.
Podés acercarte al párroco de tu jurisdicción, quien podrá escucharte, orientarte y acompañarte para descubrir cuál es el llamado de Dios para tu vida.
No hace falta tener todas las respuestas para dar el primer paso. Muchas veces, el discernimiento comienza con una pregunta sencilla:
“Señor, ¿qué querés de mí?”