Confesión y Reconciliación

Dios nunca se cansa de salir a nuestro encuentro.

En el sacramento de la Reconciliación, Jesús nos ofrece el perdón de nuestros pecados y nos invita a comenzar nuevamente. No importa cuánto tiempo haya pasado ni cuántas veces hayamos caído: siempre podemos volver a Él.

La confesión no es solamente reconocer nuestros errores. Es encontrarnos con la misericordia de Dios, recibir su perdón y experimentar la alegría de volver a estar en paz con Él y con la Iglesia.

El sacerdote nos acompaña en este encuentro con discreción, respeto y misericordia.

¿Cuándo puedo confesarme?

Podés consultar los días y horarios de confesiones en nuestra sección de horarios.

Si estos horarios no te permiten acercarte al sacramento, o si necesitás conversar personalmente con el sacerdote fuera de la confesión, podés comunicarte con la Secretaría Parroquial o acercarte personalmente a la parroquia.

¿Hace mucho tiempo que no te confesás?

No tengas miedo de acercarte. No es necesario recordar de antemano todos los pasos ni saber exactamente cómo confesarte.

Podés simplemente comentárselo al sacerdote al comenzar. Él te acompañará y orientará durante la confesión.

Siempre es un buen momento para volver a encontrarnos con la misericordia y el perdón de Dios.